Independientes de quién, independientes de qué

El segundo día de Casa Tomada 2013 comenzó con el panel: “A toda costa, a todo costo. Alternativas ante los circuitos dominantes de producción cultural”.

por Jennifer Veliz Gutiérrez

Nacen de pequeños grupos para materializar grandes ideas. Lo independiente está de moda, por ser alternativo, y una manera viable de decir lo que se piensa sin censuras o trabas. Con esa línea de ideas, se reunieron cinco jóvenes latinoamericanos esta mañana, para “A toda costa y a todo costo”, dialogar acerca de las alternativas ante los circuitos dominantes de producción cultural.

Independencia en las traducciones, una práctica materializada por el chileno Claudio Gaete. A este joven lo impulsa el deseo de “seguir la huella” de aquellos que antes de las dictaduras se ocupaban de traducir al español obras de autores de la región. Lo induce, además, el descontento con las producciones de los último dos años en su país, influidas por la estrecha relación económica entre Chile y Estados Unidos.

Él quiso “abrir la cancha” y en ese esfuerzo se dedicó a traducir obras de Édouard Glissant, de poetas haitianos y de Costa de Marfil, labor que le exigió aprender a la perfección francés e inglés.

Sus objetivos, amparados en las ideas de Glissant, pretenden traspasar lo nacional y pensar entonces en “la totalidad del mundo como objeto último de la poesía y así fomentar la unidad latinoamericana”.

A pesar de la compleja realidad que se vive en América Latina, cuando modelos occidentales irrumpen con más fuerzas en el continente, y hacen de este un entresijo de posiciones en las que muchas veces se ve flaquear la identificación con las raíces. Aún así, hay quienes todavía, sueñan con hacer, tienen esperanzas en el cambio y en ser actores importantes de este.

Así, Jorge Alfonso relató su experiencia en Uruguay. Con el sueño de todo escritor de ver posicionados sus obras en las librerías pasó por catorce talleres distintos, participó en más de 100 concursos literarios, hasta fue artífice de lecturas por las calles. Además, probó a editar junto a su esposa sus propios libros, en un proceso de autogestión que iniciaba entonces su carrera como independiente.

Aunque de esa aventura no pudo recaudar mucho dinero, logró su “fin supremo”: su obra circuló. Así, se encontró en el camino con una de las iniciativas independientes más importantes de la región: la FLIA (Feria del Libro Independiente), otro espacio en el que el fin lucrativo no resulta tan importante como el intercambio de experiencias entre aquellos que les interesa más la estética y la literatura, que “el metal”.

Si bien “las grandes industrias” le cierren las puertas a los jóvenes que se insertan en el sector con ganas de hacer y de hacer bien, entre otros motivos porque “aún les falta nombre o aparecen con propuestas poco comerciales”; logran que desde la soberbia se planteen tomar la literatura como arma para compartir y fomentar ideas comunes.

Alfonso no dejó de reconocer que el movimiento independiente también tiene sus descalabros. En ocasiones se encuentran con obras muy rústicas, hasta hechas a mano, sin un concepto de la estética mínimo. La escasa autocrítica, la poca difusión, atenta también contra lo que de manera alternativa e independiente se fomenta.

En la misma cuerda, Rodrigo Landaeta, escritor, profesor de filosofía y gestor cultural chileno, presentó “Paratopia”, un proyecto que intenta solventar el desinterés que caracteriza a los jóvenes de su país con respecto a la literatura. Si bien los productos que circulan en ese ámbito resultan notoriamente interesantes, a un por ciento ínfimo les interesa la compra de un libro o la lectura. Aún así, Paratopia, nacido al sur de la Patagonia, intenta también desde el audiovisual fomentar el arraigo y el interés.

La invisibilidad de lo bueno, también animó a la actriz argentina Verónica López a programar un encuentro que, con el nombre de ELTI (Encuentro Latinoamericano de Teatro Independiente) diera a conocer grupos de teatro tan importantes como Teatro Yuyachkani, de Perú, en la Argentina. La iniciativa de encontrar financiamiento para sus proyectos hizo emanar también el suyo propio. Así nació Umaminga.

El descontento por la falta de espectadores también sucede en México, donde hay una “deficiencia absoluta de la persona, no hay espectadores, ni lectores”, comentó Damián Cervantes.

El joven, director del grupo Vaca 35, Teatro en Grupo, sirvió a la mesa reflexiones interesantes en torno al teatro y el financiamiento. “Muchas veces los que se inician en “este mundo” se ciegan intentando encontrar dinero para poder trabajar, y en ese empeño olvidan lo realmente importante: si uno se quita de la mente esa idea del dinero pues se abre un proceso creativo mucho más enriquecedor”.

Damián propuso, primero, emerger en un esfuerzo por hacerse conocer, crear, y “solo después de eso, pedir. Cuando uno dice: ok, no hay dinero, trabajemos con esto. Eso hace una sensación de bienestar muy particular”.

Así mismo, analizaba un hecho palpable hoy: muchas veces el proceso realmente creativo del artista muere en el momento en el que el “sistema” lo toma para sí. A partir de entonces muere su ímpetu particular y debe readecuarse a moldes prediseñados y revisitados.

Cuando se tiene libertad de pensamiento y libertad creativa se asiste entonces a un grado de Independencia. “Nuestro patrimonio son nuestras propias obras. Ahora lo que habla mejor de mí, es mi trabajo. Lo importante es nuestra concepción de lo que queramos hacer”, compartió Cervantes.

Sin dejar de reconocer la importancia de los grandes medios de producción como guías para ubicarse en contexto de mercado y nuevas formas de hacer, el joven mexicano puso fin al panel con una máxima que se aplica a todos los que esta mañana compartieron sus experiencias: A mayor carencia mayor creatividad. “Mi forma de un hacer teatral está concebida de manera que pueda cubrir mis necesidades esenciales de expresión”.

  1. lector

Dejar tu comentario

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>